martes, 19 de abril de 2011

TENGO QUE TENER:


Piedad, ante mi mente turbada por las preocupaciones diarias.
Piedad, ante mis pies cansado, por el trajìn de las horas.
Piedad, ante mi voz cansada, de hablar y hablar.
Piedad, ante mis ojos fatigados de tanto mirar.
...Piedad, ante mis oìdos agobiados por siempre escuchar.
Piedad, ante mi corazòn herido de tanto dar.
Piedad, ante mi cuerpo todo, por siempre luchar.
Pero nunca debo ampararme en la piedad a mi misma, o al cansancio,
a la hora de rezar.
ÙRSULYTA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario